Lamento el tiempo, las opciones y el mundo
si la vida se fragmentara en reales periodos de cambio
elegiría viajar, conocer y sentir
destacaría un par de resplandores
de mi mente sin recuerdos
me acompañaría del viento,
pero sólo por un tiempo
y por último
estimado extraño,
te encontraría
28.10.10
27.10.10
Boleto
Hola
Buenos días ¿En qué la puedo ayudar?
¿Le quedan boletos para Castle Combe?
Sí por supuesto, ¿Para cuándo?
Hoy día, si es posible
Muy bien, para las 8 pm entonces
Muchas gracias
¿Equipaje?
(Sonrie) ¿Es necesario? Llevo sólo mi mochila
[le entrega el dinero]
Perfecto, aquí está su boleto, que tenga buen viaje
Gracias, que tenga un buen día
Buenos días ¿En qué la puedo ayudar?
¿Le quedan boletos para Castle Combe?
Sí por supuesto, ¿Para cuándo?
Hoy día, si es posible
Muy bien, para las 8 pm entonces
Muchas gracias
¿Equipaje?
(Sonrie) ¿Es necesario? Llevo sólo mi mochila
[le entrega el dinero]
Perfecto, aquí está su boleto, que tenga buen viaje
Gracias, que tenga un buen día
24.10.10
Mirar
Espero, sentimiento, que no vuelvas nunca más
Señales, siempre tan oportunas entre mis dudas, gracias
Y para tí, ilusión, no bajes la mirada ante mi resignación
sabes muy bien que no es tu culpa
Señales, siempre tan oportunas entre mis dudas, gracias
Y para tí, ilusión, no bajes la mirada ante mi resignación
sabes muy bien que no es tu culpa
18.10.10
Normal
buscando un pequeño escondite donde gritar tranquila
sin ojos de público ni criticas constructivas
donde mis lamentos no te alcanzen,
donde nadie se entere
tal vez invisible
no busco un secreto,
más bien quiero que pase inadvertido
como un susurro
o un suspiro lejano
incluso prefiero la idea del olvido
14.10.10
buzón
vació completamente el cajón
lápices, pilas, papeles, cables, sacapuntas, llaves, libretas, audífonos, monedas, tapas, dulces, tarjetas, llaveros, aros,
se desprendió lo ultimo,
era un sobre
nunca lo había visto,
blanco, con una pequeña estampilla verde, tenia escrito sólo un par de siglas con tinta negra y estaba cerrado
cuidadosamente lo abrió
no había nada, completamente vacío
lápices, pilas, papeles, cables, sacapuntas, llaves, libretas, audífonos, monedas, tapas, dulces, tarjetas, llaveros, aros,
se desprendió lo ultimo,
era un sobre
nunca lo había visto,
blanco, con una pequeña estampilla verde, tenia escrito sólo un par de siglas con tinta negra y estaba cerrado
cuidadosamente lo abrió
no había nada, completamente vacío
8.10.10
Acordeón
sucede que la vida se me vuelve rutina
y el pensamiento me trae a la duda
no se si esto hacer debería yo
no recurriré al destino ni a la fe
porque bien se que está en mi
lo supuestamente anhelado por esto
mas me encanta el final
tal vez menos el camino
de todas formas me faltan
6.10.10
Sudeste
Escuchaba el silencio,
y de pronto se detuvo,
dejó todo de lado
y partió en busca de la pajarera.
Retiró el agua y la comida de la jaula,
no era muy grande, así que no tuvo ningún problema en cargarla, sacó sus llaves y cerró la puerta.
Caminó cinco cuadras (este), luego dobló hacia la derecha, siguió cinco cuadras más, por última vez dobló hacia la izquierda.
En el parque había niños jugando, perros, helados, juguetes, ancianos, y guitarreos.
Encontró un árbol vacío, y ahí se sentó junto a sus tres canarios.
Ya casi acababa la primavera, se esperaba una fresca tarde caído el sol.
Miró su reloj, eran casi las seis. Se confundía entre sus ojos llorosos, la alergia incesante que padecía.
Abrió la pequeña puerta de la pajarera,
curiosos salieron, dando pequeños saltos,
ya todos afuera, cerró la puerta.
Los vio partir, secándose las mejillas.
Tomó la pajarera
y volvió a casa.
y de pronto se detuvo,
dejó todo de lado
y partió en busca de la pajarera.
Retiró el agua y la comida de la jaula,
no era muy grande, así que no tuvo ningún problema en cargarla, sacó sus llaves y cerró la puerta.
Caminó cinco cuadras (este), luego dobló hacia la derecha, siguió cinco cuadras más, por última vez dobló hacia la izquierda.
En el parque había niños jugando, perros, helados, juguetes, ancianos, y guitarreos.
Encontró un árbol vacío, y ahí se sentó junto a sus tres canarios.
Ya casi acababa la primavera, se esperaba una fresca tarde caído el sol.
Miró su reloj, eran casi las seis. Se confundía entre sus ojos llorosos, la alergia incesante que padecía.
Abrió la pequeña puerta de la pajarera,
curiosos salieron, dando pequeños saltos,
ya todos afuera, cerró la puerta.
Los vio partir, secándose las mejillas.
Tomó la pajarera
y volvió a casa.
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