de pronto, me sorprendió por la espalda
la lluvia de preguntas invadía mi cabeza
incapaz de moverme, cerraba los ojos
de a poco me rendía
luego
en sincronía respiraba
no parecía estar presente
y lo que sucedía
era el anhelo
bastaban solo centímetros
abriste los ojos,
lentamente se desvanecía
lamentaste,
herida paseabas y entendías
un par de días
después
descubrí, acepté
el supuesto
cariño condicionado y silencioso
9.1.11
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