Querido Abuelito Julio, desde aquí me despido,
entre paz y angustia te percibo paciente,
guardo cada recuerdo entre retazos de seda,
asumiendo de a poco que ya no estarás,
que viajaste muy lejos, o por lo menos
a un lugar que fuera de mi alcance está.
Quiero que sepas,
que efectivamente escuché cada una de tus historias y charlas,
que para mi se convertían en experiencia y reflexiones,
eran cultura pura,
aprendí mucho de tí, más de lo que hasta yo podría imaginar,
quizás nunca lo dije, pero en el fondo se que siempre lo sabrás.
Por fin descansas,
descansas sereno y tranquilo,
bajo un soleado día de septiembre,
con un pañuelo en la mano y distinguido,
como siempre,
Te quiero mucho
7.9.11
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:) que lindas palabras..
ResponderEliminarda gusto saber que adoras a tu abuelito, saber que lo aprovechaste y saber que lo supiste escuchar siempre.. porque ahora muchos no valoran a sus abuelos, dicen que son anticuados y aburridos, pero desconocen la magia de sus historias, el valor de su experiencia y la enormidad de cariño que son capaces de entregar.
un abrazo para ti amiga!!